• Para limpiar el calzado utiliza una esponja seca gruesa. Con ella podrás retirar el polvo, grasas y cualquier otro suciedad que se adhiera al zapato.

• Si necesitas lustrar el zapato es importantes que pases el “griffin” con cuidado, buscando cubrir el cuero con una fina capa de pintura sin escurrir. Deja secar esta primera pasada y retoca nuevamente donde sea necesario.

• Para conseguir brillo extra en los zapatos cerrados y botas, después de lustrarlos y pulirlos, aplica una nueva capa de grasa con un paño ligeramente húmedo, frotándolo con movimientos rotativos. Después de este procedimiento, utilice una media de nylon o un trozo de seda para darle brillo.

• Si buscas eliminar el mal olor que suele concentrarse en los zapatos, usa regularmente desodorante para calzado o talco antiséptico en los pies.

• Las manchas más fuertes no se podrán resistir a este viejo truco: roza el área con migajas de pan y podrás disfrutar de tus zapatos nuevamente.

• Para combatir las manchas de grasa utiliza la siguiente mezcla: 4 cucharadas de alcohol y una cucharada de sal. Lo que sobre guárdalo en un recipiente de vidrio bien cerrado para utilizarlo cuando sea necesario.

• Si tus zapatos recibieron un poco de lluvia, no trates de secarlos al sol, ya que podrían deformarse. En su lugar utiliza un periódico para retirar un poco la humedad y colócalos a la sombra. Si el zapato quedó rígido o áspero usa un poco de vaselina.

• Para eliminar las manchas en los zapatos de color claro emplea un poco de leche.

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